Intestino, cerebro y microbiota: ¿Una tríada fundamental?
Hola de nuevo. Este mes estuve indagando sobre el eje "microbiota-intestino-cerebro", y realmente hay mucha tela para cortar. Cada vez más médicos apuntan al “segundo cerebro”.
Esta comunidad va tomando forma, la conversación se extiende cada vez más y así, al mismo tiempo que se complejiza, resulta más atractiva y sorprendente.
DALE PLAY Y LEE CON MÚSICA: DEUTER
Este mes me estuvo fanatizando la (estrecha) relación entre el intestino, el cerebro y, por ende, la microbiota.
Comer es el acto más fundamental de supervivencia del ser humano. Sin embargo, lo hemos automatizado a un nivel tan elevado que a veces parece que confundimos alimentarnos con consumir “cosas” (mal llamadas) alimentos. Hoy en día, son cada vez más los estudios y científicos que vienen asociando diferentes enfermedades tanto físicas como mentales a la disfunción digestiva. En ello, la aplicación de tratamientos con psilocibina, ha demostrado excelentes resultados para casos de personas con depresión grave, estrés y/o cuadros como el Síndrome de Colon Irritable, asociado a su vez a estados de ansiedad, entre otros.
La información es realmente mucha, así que seguramente indague en cuestiones específicas más adelante. Pero por el momento, para que comencemos a entender, me gustaría darles una mini explicación de por qué es tan fundamental conocer cada vez mejor el eje microbiota - cerebro.
La cantidad de médicos que logran grandes resultados en dolencias sobre salud mental, además del SCI, SIBO, intolerancias, alergias y entre otros, sube año a año. Hay investigaciones sobre el tema, aunque se espera (y necesita) que aumenten. Uno de los más interesantes es el estudio “Do the therapeutic effects of psilocybin involve actions in the gut?”. En el paper indican lo siguiente: El compuesto psicodélico psilocibina ha surgido recientemente como una intervención terapéutica para diversas condiciones de salud mental. La psilocibina es un potente agonista de los receptores de serotonina (5-HT) (5-HTRs), que se expresan en el cerebro y en los tejidos periféricos, con una expresión particularmente alta en el tracto gastrointestinal (GI).
Sin embargo, agregan, “no se han realizado estudios que investiguen la posibilidad de que las acciones periféricas de la psilocibina puedan contribuir a las mejoras en los resultados de salud mental. Esto es a pesar de la sólida evidencia de la alteración de la señalización intestino-cerebro en condiciones en las que la psilocibina se está probando clínicamente.” Pero, ¿cómo funciona esto a nivel fisiológico?
El Biólogo, Doctor en Neurociencias, investigador del CONICET y divulgador Luis Acosta, lo explica de una forma clara y comprensible. Básicamente, el eje microbiota- cerebro es un sistema de comunicación donde participan el sistema nervioso central, el entérico y el sistema nervioso autónomo. Quienes se ocupan de trasladar la información son los llamados “neurotransmisores”. Seguramente conozcan o hayan escuchado nombrar a, por ejemplo, la serotonina o la dopamina aunque también intervienen la aceticolina y el GABA, entre otros. Todos son importantes para regular el estado de ánimo, la función intestinal y cerebral.
Según los estudios, junto con las prácticas médicas, el intestino de una persona que sufre trastornos de depresión, ansiedad, está dentro del espectro autista o tiene Alzheimer, está en lo que llamamos Disbiosis. Es decir, que la microbiota está en desequilibrio. No hay diversidad poblacional y esto deviene en inflamación, lo que, al mismo tiempo, afecta la permeabilidad intestinal (qué puede absorber, qué no y cómo lo hace). Ello influye, en efecto, en el sistema inmune, activando un estado de alerta para el cuerpo. El Dr. Acosta indica: “la inflamación crónica persistente proveniente del intestino puede contribuir al desarrollo de diversos trastornos biológicos, fisiológicos y neurológicos.” Y no es el único que lo menciona.
Una muestra de que es desde la propia ciencia el lugar del cual se cuestionan y reformulan las prácticas y soluciones a las mismas enfermedades o cuadros, es la existencia de especializaciones que cruzan conocimientos entre la psicología y la gastroenterología.
Uno de ellos es el Dr Ignacio Caldo: Acá lo pueden seguir. Si visitan su Instagram, verán información variada sobre cómo comer, pero también sobre meditación y prácticas conscientes. Toda información asociada a una nueva forma de observar el cuerpo, su fisiología y procesos.
Pero, ¿por qué, estaría asociada la depresión, a la inflamación intestinal? La Serotonina, uno de los neurotransmisores que mencionamos más arriba, (hormona asociada al estado de ánimo) es producida por el aminoácido Triptofano. Ahora bien, cuando hay inflamación intestinal, este aminoácido no llega a generar serotonina (y con el tiempo tampoco Melatonina, la hormona del sueño) ya que está ocupado en solucionar ese estado proinflamatorio. Así, la falta de serotonina produce la falta de ganas de realizar cosas y, por consecuencia, un estado depresivo. Pueden ver cómo lo explica de forma clara y simple a la Dra. Lucia di Nàpoli.
Intestino y psicodélicos
Ahora bien, teniendo en cuenta, por un lado, que es en la microbiota donde existe una comunidad de millones de bacterias y hongos, en constante relación y movimiento y que es allí desde donde se producen diferentes sustancias bioquímicas las cuales, a su vez, muchas terminan en el sistema nervioso afectando nuestro estado de ánimo y emocional. Y, por otro, sabiendo que la psilocibina es digerida a través del intestino formando parte y modificando esa microbiota, no queda más que preguntarnos: ¿Qué pasa si combináramos ambos procesos? ¿Podría el consumo de psicodélicos producir una colonia de bacterias y criaturas que permanezcan en la microbiota y modifiquen la relación del cuerpo con su entorno? Una relación exitosa se basa en la simple razón de que es a través del sistema digestivo la forma en la que nuestro cuerpo crea y absorbe la psilocibina.
Uno de los primeros (y más conocidos) estudios sobre el asunto lo realizó el Instituto Jhon Hopkins Medicine en 20161, el cual se extendió en 2020. El mismo analizó los casos de 24 adultos con depresión mayor, quienes recibieron dos sesiones de psilocibina, de cinco horas cada una, bajo la dirección de los investigadores y psicoterapeutas. El éxito fue sumamente alentador: a las cuatro semanas después del tratamiento, 54% de los participantes se consideraron en remisión (ya no reunían los criterios para calificarlos como deprimidos).
Es a partir de estudios como este que se ha puesto la mirada en el funcionamiento de la microbiota y el eje en cuestión, uno de los más fantásticos para aprender y tratar a cada vez más personas con síntomas y estados de enfermedad. Sin embargo, una de las dificultades que se presentan es buscar un tratamiento único aplicable a todas las personas, ya que cada microbiota tiene una composición particular. Esto permite la pregunta sobre si tal vez sea una tarea innecesaria, lo que al mismo tiempo nos hace cuestionar y repensar el paradigma de salud actual.
¿Entonces?
Frente a una epidemia mundial de enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación, la incorporación de dietas variadas y de calidad (es decir, verdaderos alimentos) es una de las formas novedosas y más a mano que médicos especialistas encuentran para realizar tratamientos y una de las políticas que podrían aplicarse para que la sociedad moderna tenga un estado de salud mayor.
Creo que puede verse que estamos viviendo una verdadera inflexión de la humanidad. Cuando hablamos de un nuevo paradigma de la salud, nos referimos a todo este abanico de nuevas formas del pensamiento; algo que los propios procedimientos que vienen entendiéndose con cada vez mayor claridad, nos permiten ver, recoger y expandir.
Puede resultar algo abrumador por momentos. Lo sé, todos lo sabemos. Sin embargo, creo firmemente en que los cambios llegan igual y que para asimilarlos y no acabar tapados por la ola, qué mejor que con paciencia y dedicación, aprender y aprehenderlos.
Antes de irme:
Les dejo algunos médicos que ya están difundiendo y practicando la medicina de forma seria, confiable y novedosa.
ALGO PARA VER
Algo que no pueden dejar de ver (si es que ya no lo vieron) es este documental que nos hace entender nuestro sistema digestivo de una forma entretenida y clara:
ALGO PARA ESCUCHAR:
Huberman Lab:
Este podcast lo lleva adelante Andrew Huberman, un neurocientífico y profesor titular en el departamento de neurobiología, psiquiatría y ciencias del comportamiento en la Facultad de Medicina de Stanford. Todo el programa es muy bueno. En el episodio que les comparto (The Science of Your Gut Sense & the Gut-Brain Axis) conversa con el Dr. Diego Bohórquez2, PhD, profesor de medicina y neurobiología en la Universidad de Duke, quien ha sido un pionero en la investigación sobre cómo funciona nuestro "sentido intestinal". Hace una explicación muy buena sobre cómo funciona tu cerebro y el resto de tu cuerpo a través de hormonas y conexiones neuronales, moldeando así tus pensamientos, emociones y comportamientos.
MIRAR A LO PEQUEÑO
En el camino a hacer este newsletter me enamoré de estas fotos. Yo sé que hay mucho material sobre hongos, pero miren estas miniaturas.
El fotógrafo es Jay, lo pueden encontrar como @cyanesense en Instagram, vive en Nueva Zelanda y tiene una cantidad de fotos impecables.


MÚSICA QUE SIEMPRE HACE BIEN:
Hoy les quise compartir a este músico que descubrí gracias a una profesora de yoga que me marcó un camino. Desde entonces, siempre que lo escucho me permite relajarme y sentirme en bienestar.
Su nombre completo es Georg Deuter, nació en Alemania en 1945 y es un músico New Age, conocido por su estilo meditativo que combina sonidos de Oriente con los de Occidente. Entre los 60 y 80 viajó mucho por Asia en búsqueda espiritual y de inspiración creativa, vivió por un largo tiempo en Pune (India) para luego irse a México. Su música es ampliamente utilizada para prácticas espirituales y meditativas, tales como Reiki, masaje y técnicas de meditación.
Ahora sí, me despido. Les deseo que puedan tener una alimentación rica y sana siempre. Son bienvenidos sus comentarios, aportes y experiencias.
Hasta la próxima.
Acá pueden ver la nota sobre el estudio completo: https://www.hopkinsmedicine.org/international/espanol/spanish-news-releases/2020/11/psychedelic-treatment-with-psilocybin-relieves-major-depression-study-shows
Aquí pueden ver su trabajo: https://gutbrains.com/










